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6 Pasos Para Comenzar la Temporada de Soja con el Pie Derecho

 

Comenzar la temporada con un campo limpio ayuda a que las plantas tengan un inicio vigoroso, con un mejor establecimiento del cultivo y sin la competencia de las malezas. Pero “limpio” puede significar mucho más que solo el control de

malezas. Cuantas más medidas se tomen con anticipación para preparar el área, mejor será el rendimiento del cultivo desde la emergencia hasta la cosecha. A continuación, te presentamos algunas recomendaciones y puntos clave que te ayudarán a adelantarte esta temporada.

1. Elige la variedad adecuada

Una campaña exitosa comienza con la selección de las semillas que mejor se adapten a sus necesidades. Trabaje junto con su asesor agronómico,

representante comercial y/o agrónomo de campo para identificar variedades de soja que incorporen genética y tecnologías de tolerancia a herbicidas o resistencia a insectos, ayudando a que las semillas soporten las presiones específicas presentes en su región. Revise los índices de tolerancia y las recomendaciones de siembra para seleccionar las variedades más adecuadas para las características de cada suelo y ambiente productivo.

2. Prepárese para maximizar los beneficios de la siembra directa

La siembra directa ayuda a mantener la materia orgánica del suelo, reduciendo la erosión, la escorrentía de agua y la compactación. También permite ahorrar

tiempo, mano de obra y combustible al disminuir la cantidad de pasadas sobre el campo. Además de una buena planificación, siempre es necesario seguir ciertas prácticas recomendadas:

 

•  Evaluar la presión de malezas de la campaña anterior: Revise los desafíos observados en la siembra pasada para identificar las malezas problemáticas y aquellas que podrían estar desarrollando resistencia. Consulte con su asesor sobre las presiones actuales y emergentes.

 

•  Incluir la desecación en el plan de manejo de herbicidas: Una de las ventajas de la siembra directa es que las semillas de malezas permanecen cerca de la superficie, lo que hace más efectivas las aplicaciones de herbicidas preemergentes. Utilice modos de acción diferentes en esta etapa respecto de las aplicaciones posteriores. Esto ayuda a retrasar el desarrollo de resistencia y favorece la continuidad de las prácticas de siembra directa.

 

3. Planifique un enfoque escalonado para las aplicaciones de control residual

Un enfoque por etapas, tanto preemergente como posemergente, utiliza múltiples modos de acción. Busque opciones de herbicidas compatibles para mezclas en tanque, permitiendo la incorporación de otros productos destinados al manejo

de insectos, enfermedades o nutrición del cultivo. Esto reduce la cantidad de pasadas en el campo y maximiza la eficiencia en el uso de los recursos. Realice monitoreos frecuentes para anticipar tempranamente la presión de malezas; la recomendación es controlar las malezas cuando aún son pequeñas.

 

4. Reduzca las presiones desde el inicio

El manejo preventivo permite anticipar problemas que pueden surgir más adelante, como plagas, nematodos y enfermedades fúngicas. Los tratamientos de semillas ayudan a proteger el cultivo desde la siembra y durante las primeras etapas de desarrollo. Considere también los tratamientos aplicados en el surco de siembra para combatir enfermedades y nematodos. Por ejemplo, el nematodo del quiste de la soja puede manejarse mediante el uso de semillas tolerantes, tratamientos de semillas y productos específicos para el control de nematodos. Frente a amenazas presentes en el suelo, procure utilizar productos que actúen selectivamente contra las plagas sin perjudicar a los organismos benéficos.

5. Esté preparado para eventos de estrés abiótico

Las condiciones climáticas son impredecibles, pero es posible planificar con anticipación mediante el uso de productos y tecnologías que ayuden a mitigar o reducir su impacto sobre el cultivo. Por ejemplo, los productos biológicos pueden contribuir a que las plantas sean más resilientes frente a factores de estrés como altas temperaturas, sequía y salinidad. Asimismo, pueden favorecer el desarrollo de raíces más saludables, mejorando la absorción de agua y nutrientes.

6. Adopte nuevas prácticas

Los productos para la protección de cultivos, ya sean convencionales o biológicos, pueden ser más efectivos cuando se combinan con prácticas agronómicas adecuadas. Si las presiones cambian, puede ser momento de probar nuevos enfoques en las siguientes prácticas de manejo:

•  Densidad de siembra: Un espaciamiento excesivo favorece el desarrollo de malezas, mientras que cultivos demasiado densos pueden retener humedad y favorecer la aparición de enfermedades.

•  Momentos de aplicación de desecación anticipada: Dependiendo de las presiones presentes, un tratamiento postcosecha puede resultar más efectivo que un manejo más cercano a la siembra. Considere aplicaciones preemergentes y el uso de múltiples modos de acción.

•  Métodos de cosecha: Evite que las cosechadoras transiten por áreas con alta infestación de malezas o enfermedades.

•  Gestión de la fertilidad: Procure mantener un ambiente nutricional equilibrado en el suelo y considere el uso de productos biológicos que favorezcan la absorción de nutrientes.

•  Rotación de cultivos y cultivos de cobertura: Considere la utilización de cultivos de cobertura o sistemas de cultivos asociados para proteger y

restaurar la salud del suelo. La rotación de cultivos beneficia al suelo, ya que cada especie presenta requerimientos nutricionales diferentes.

La eliminación temprana de malezas, la preparación para enfrentar las presiones que puedan presentarse durante toda la campaña y la actualización de las prácticas de manejo contribuyen a promover una germinación enérgica del cultivo y el desarrollo de raíces más sanas. Con una base sólida, su cultivo será más resistente a los desafíos que surjan a lo largo de la temporada.