Agronomía

Los 5 errores más comunes en el girasol en el momento de la siembra

El error nº1 en girasol: no preparar bien el lecho de siembra

Introducción

Preparar mal el lecho de siembra es uno de los errores más invisibles… y más costosos. El girasol no perdona un mal lecho de siembra.

¿Qué ocurre?

Un suelo mal preparado genera:

  • Mala colocación de la semilla.
  • Profundidad irregular lo que provoca una nascencia irregular.
  • Falta de contacto semilla-suelo que puede provocar que la semilla no germine por falta de humedad o que germine y que la raíz quede en el aire y muera al poco tiempo.

En todos estos casos vamos a tener un problema de nascencia.

La literatura agronómica señala que el contacto semilla-suelo es crítico para la absorción de agua y la germinación. Como se puede leer en:

  • “Guide to Conservation Agriculture” FAO 2011.
  • “Sunflower Production” Univerity of Minnesota.
¿Cómo evitarlo?

Algunos de los consejos que se pueden ofrecer son:

  • Tener el suelo nivelado siempre y cuando sea posible.
  • Evitar los terrones grandes.
  • Tener una estructura fina en superficie

El error nº2 en girasol: sembrar sin humedad suficiente

Introducción

Uno de los errores más comunes en girasol es sembrar cuando el suelo no tiene suficiente humedad.

Puede parecer una decisión menor, pero en realidad determina toda la campaña.

¿Qué ocurre cuando se siembra en seco?

La semilla puede:

  • No germinar.
  • Germinar tarde.
  • O emerger de forma irregular.

Por lo que el resultado será:

  • Nascencia desigual.
  • Plantas descompensadas.
  • Menor rendimiento final del cultivo.

La literatura técnica es clara: la disponibilidad de agua en los primeros centímetros del suelo es el factor principal que determina la germinación

¿Cómo evitarlo?

Podemos recoger las tres principales recomendaciones:

  • Sembrar tras la lluvia efectiva (lluvia que haya empapado bien nuestro perfil de suelo).
  • Comprobar la humedad real del suelo en el momento de la siembra.
  • No anticiparse.
¿En qué puede ayudar Pioneer?
  • Los técnicos de Pioneer están ahí para ayudar a ajustar la fecha de la siembra.
  • además, los híbridos con buen vigor inicial reducen riesgos.

RECUERDA: sembrar sin humedad es el mayor error en girasol. Sina gua, no hay nascencia uniforme y el cultivo pierde potencial desde el inicio.

El error nº3: sembrar demasiado profundo (y no saberlo)

Introducción

La profundidad de siembra es un factor muchas veces olvidad… hasta que falla.

¿Qué pasa si sembramos profundo?

Si nos pasamos de profundidad de siembra nos vamos a encontrar que:

  • La planta tarda más en emerger: por lo que está más expuesta a ataques de insectos y pájaros pudiendo perderse planta. Además del retraso con el que iniciamos el cultivo.
  • La plántula pierde vigor: necesita más energía para salir a la superficie con lo que cuando al fin emerge, es una planta más débil.
  • Puede no emerger: si está muy muy profunda puede incluso no llegar a alcanzar la superficie.
Solución

Debemos tomar las siguientes consideraciones para que no volvamos a encontrarnos en la misma situación:

  • Ajustar la sembradora a la profundidad adecuada.
  • Adaptar la profundidad a la humedad y textura de nuestro suelo.
  • Evitar automatismos.

El error nº3: elegir el híbrido equivocado para tu zona

 

Introducción

No todos los girasoles funcionan igual en todas las zonas. Elegir mal el hibrido es un error más frecuente de lo que parece.

¿Qué ocurre?

Si elegimos un híbrido que no está adaptado a nuestras condiciones de cultivo o enfermedades existentes podemos sufrir:

  • Más estrés, al no estar adaptado a nuestras condiciones, el girasol puede sufrir los golpes de calor, o las diferentes temperaturas como más agresivo que para los híbridos más adaptados.
  • Pierdo rendimiento: al no estar localizado en la zona más adecuada no podrá desarrollar su máximo potencial.
  • Puede perder contenido graso: al sufrir más estrés puede primar su supervivencia en vez de producir grasa y así reducir su contenido.

Hay ejemplos claros:

Andalucía tiene una presión de enfermedades como el mildiu que no hay por ejemplo en Cuenca, si elegimos un híbrido adaptado a las condiciones de cuenca probablemente tendremos problemas con la aparición de Mildiu en nuestros campos y la perdida de la cosecha.

Otro ejemplo es el girasol de Soria se siembra a finales de mayo, primeros de junio con los que necesitamos un ciclo que se desarrolle muy rápidamente y seque durante septiembre donde las temperaturas empiezan a ser frescas, en cambio en los secanos de Cadiz se siembra en febrero y madura durante julio y/o agosto donde las temperaturas favorecen el secado. Por lo que habrá que ajustar el híbrido elegido a cada una de las diferentes condiciones.

Así, es importante remarcar que la adaptación genética al entorno es uno de los factores más determinantes del rendimiento.

Solución
  • Elegir el híbrido más adaptado a la zona.
  • Contactar con el asesor agronómico de tu zona con el fin de elegir el mejor híbrido para cada tierra.

Error nº4: No tener en cuenta la textura del suelo

Introducción

No todos los suelos se siembran igual, esto es ya conocido, pero a veces las prisas y la necesidad nos hace olvidarlo.

¿Qué es la textura del suelo y por qué importa?

La textura del suelo hace referencia a la proporción de:

  • Arena.
  • Limo.
  • Arcilla.

Y determina aspectos clave como:

  • Retención de agua.
  • Aireación.
  • Formación de costra.
  • Facilidad de emergencia.

Según FAO y USDA, la textura del suelo es uno de los factores más influyentes en la disponibilidad de agua y el desarrollo inicial de los cultivos.

¿Qué ocurre si no se tiene en cuenta la textura y que debemos hacer?

El mismo manejo puede dar resultados totalmente distintos

  1.  Suelos arcillosos (pesados): los estudios agronómicos indican que estos suelos presentan mayor riesgo de encostramiento tras lluvias, dificultando la emergencia, además de que son suelos más propensos al encharcamiento.

Así el manejo aconsejado es evitar realizar la siembra con exceso de humedad, cuidar la estructura del suelo y ajustar la profundidad de siembra.

  1.  Suelos arenosos (ligeros): los problemas habituales que presentan son la baja retención de agua y el secado rápido por lo que pueden provocar una germinación irregular o incluso una nascencia fallida si no llueve.

El manejo deberá tener en cuenta: sembrar con la humedad asegurada, evitar retrasos en la siembra y ajustar la profundidad ligeramente mayor si hay humedad.

  1.  Suelos francos (equilibrados): son los más favorables ya que tiene buena retención de agua, buena aireación y menor riesgo de fallos.

Pero aun así requiere ajustes de manejo según condiciones del año.

Error nº5: No proteger la semilla en nascencia

Introducción

Hay una fase del cultivo donde el girasol es extremadamente vulnerable y donde muchas veces no se toman decisiones suficientes: estos son los primeros días tras la siembra.

En este momento, a semilla está germinando y la plántula empieza a desarrollarse bajo tierra.

¿Qué ocurre?

En esta fase la semilla está empezando a germinar, desarrollar la radícula y emerger a la superficie, pero muchos son los riesgos en estos momentos. Los más habituales son:

  • Plagas del suelo.
  • Enfermedades de nascencia.
  • Falta de vigor inicial.

Un problema en esta fase es muy grabe porque es el momento en el que se va a definir el número de plantas sanas en el campo y además muchas veces cuando es visible ya es demasiado tarde.

Solución

Debemos elegir la mejor semilla en el momento de la siembra:

  • Usar semillas con el tratamiento adecuado que nos va a permitir estar protegidos contra plagas y enfermedades en ellos primeros estadios.
  • Elegir semilla con alto vigor inicial que van a emerger más rápidas u más fuertes por lo que competirán mejor contra condiciones adversas.
  • Ajustar condiciones de siembra.