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Escrito por Yago Ferrándiz, BIO Customer Technology Manager y Francisco Pagán, Biologicals Agronomy Technical Expert
Tras la brotación de primavera, los cultivos de cítricos entran en una secuencia de fases fenológicas altamente sensibles en las que se definen tanto el rendimiento potencial como numerosos parámetros de calidad del fruto.
La floración, el cuajado, el desarrollo del fruto y la diferenciación floral no son fases independientes, sino procesos fisiológicos interconectados que compiten por energía, asimilados y equilibrio hormonal.
En este contexto, además de una nutrición mineral ajustada y una correcta gestión hídrica y fitosanitaria, los bioestimulantes y las soluciones biológicas pueden desempeñar un papel clave, ayudando a la planta a superar procesos fisiológicos y expresar su potencial de forma más estable, especialmente en condiciones de estrés.
La transición floración–cuajado es uno de los momentos más críticos del ciclo de los cítricos. En este periodo coinciden una demanda energética muy elevada, la competencia entre crecimiento reproductivo y vegetativo, el inicio de la caída fisiológica de flores y frutos recién cuajados y la reactivación del crecimiento radicular postfloración, esencial para sostener la nutrición posterior.
Episodios puntuales de estrés térmico, desequilibrios nutricionales o una rizosfera no funcional pueden amplificar la caída fisiológica y reducir irreversiblemente la carga final de fruto.
Es una solución basada en 2 cepas de Lactobacillus, aplicada al suelo mediante riego por goteo, antes y durante esta fase.
Es clave trabajar sobre el entorno radicular para mejorar la disponibilidad real de nutrientes y activar la rizosfera para una absorción sostenida durante el cuajado.
Utrisha™ Rhizo actúa acondicionando el entorno del suelo, activando la microbiología beneficiosa, mejorando la estructura del suelo y generando mayor disponibilidad y asimilación de nutrientes a través del sistema radicular.
Estos factores permiten a la planta afrontar la floración con una base radicular funcional, reduciendo situaciones de estrés nutricional oculto.
Aplicado vía foliar, reduce la síntesis de etileno y evita la caída de flor/fruto.
Se pulveriza desde floración hasta caída de pétalos, así como en las primeras semanas tras el cuajado. El objetivo es actuar a nivel fisiológico y regulando el equilibrio hormonal.
HoldPlus™ está diseñado para reducir la caída fisiológica de flores y frutos, mitigar el estrés abiótico que incrementa la producción de etileno y mejorar la fijación del fruto, estabilizando el rendimiento.
Esta formulación ayuda a modular los procesos metabólicos asociados al etileno, ayudando a retener los frutos en momentos críticos.
Importancia de esta fase fenológica:
Durante el desarrollo del fruto, especialmente en condiciones mediterráneas, los cítricos se enfrentan a estrés térmico en verano, alta radiación, aumento de la transpiración y del consumo de agua, y riesgo de desequilibrios fisiológicos que afectan al calibre y la uniformidad.
El fruto ya es un sumidero activo y compite con otros procesos fisiológicos por energía y asimilados.
Es un producto formulado con el hongo formador de micorrizas Glomus iranicum var. tenuhypharum.
Durante esta fase, MycoUp™ 360 contribuye a incrementar la capacidad de absorción de agua y nutrientes, asociada a un mayor desarrollo radicular y a la prospección del suelo por parte del hongo.
También permitirá mantener una mayor actividad fotosintética, incrementando la producción de carbohidratos y potenciando el crecimiento del fruto, evitando interrupciones en su desarrollo.
Producto basado en la bacteria simbiótica Methylobacterium symbioticum SB23 para aplicación foliar.
En este estado, el reto real no es solo aportar nutrientes adicionales, sino evitar que el metabolismo pierda intensidad.
BlueN™ se diferencia claramente porque actúa como soporte de la actividad metabólica productiva de la planta. También ayuda a mantener la capacidad fotosintética y el funcionamiento global del cultivo durante el desarrollo y crecimiento del fruto de forma estable, sin inducir desequilibrios vegetativos.
Finalmente, promueve una mejor eficiencia en el uso del nitrógeno.
Diseñado para evitar y minimizar el estrés oxidativo, pudiendo aplicarse vía foliar o por riego.
El desarrollo inicial del fruto se produce en un periodo del año con alta exposición a estreses abióticos, especialmente calor y radiación.
El estrés térmico genera acumulación de especies reactivas de oxígeno y desajustes osmóticos que impactan directamente en el desarrollo del fruto.
BioForge™ también ayuda a una recuperación más rápida tras episodios de estrés.
En BBCH 81–89 coinciden dos procesos clave:
Errores o estrés en esta fase pueden afectar no solo a la cosecha actual, sino también a la siguiente floración.
Producto diseñado para incrementar la translocación de carbohidratos desde las hojas hacia los frutos.
En esta fase, la movilización de carbohidratos es decisiva, ya que determinará el aspecto cualitativo y puede definir el periodo de cosecha.
SugarMover™ Zn está orientado a promover el transporte de azúcares desde las hojas al fruto, mejorar parámetros como peso, tamaño, grados Brix y uniformidad.
Esta solución es especialmente relevante en variedades tempranas y en situaciones donde la fotosíntesis ha sido limitada por estrés.
En esta etapa, HoldPlus™ puede reposicionarse para mantener la firmeza y la calidad de la piel.
Reduce los desórdenes fisiológicos asociados a la maduración.
En cítricos no deberíamos centrarnos en “empujar” la producción, sino en eliminar limitaciones fisiológicas invisibles, asegurar una rizosfera activa, mantener el equilibrio hormonal, energético y nutricional y proteger los procesos clave bajo condiciones de estrés.
La integración de la nutrición, la bioestimulación y las soluciones biológicas en función de la fenología permite reducir la variabilidad de la producción, mejorar la eficiencia de los insumos y asegurar la calidad y estabilidad de la campaña.