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Introducción
El girasol (Helianthus annuus L.) es considerado uno de los cultivos extensivos con mejor adaptación a condiciones de sequía gracias a varias características fisiológicas:
Sin embargo, esta tolerancia no significa que el cultivo sea indiferente al déficit hídrico.
La falta de agua puede afectar de forma muy importante al rendimiento, especialmente cuando coincide con determinadas fases de desarrollo.
Además, no todas las etapas del cultivo presentan la misma sensibilidad. Dependiendo del momento en el que se produzca el estrés hídrico, las consecuencias pueden afectar:
Según FAO (Doorenbos & Kassam, 1979), la respuesta del girasol al déficit hídrico depende directamente de la fase fenológica afectada, siendo las etapas reproductivas las más sensibles.
Estrés hídrico durante la germinación y la emergencia
Durante la germinación y la emergencia, el consumo de agua del cultivo es relativamente bajo. Sin embargo, la disponibilidad de humedad en el suelo es crítica para conseguir:
Cuando el suelo no dispone de humedad suficiente, las semillas pueden germinar de forma irregular o incluso no llegar a emerger.
El estrés hídrico en esta fase suele provocar:
En secano, estas situaciones son especialmente frecuentes tras siembras realizadas con humedad insuficiente en profundidad.
El USDA destaca que la disponibilidad hídrica durante la emergencia es uno de los factores más relacionados con la uniformidad final del cultivo.
El girasol presenta cierta capacidad de compensación, pudiendo aumentar el tamaño del capítulo cuando hay menos plantas. Sin embargo, esta capacidad tiene límites y no compensa completamente la mala implantación inicial.
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Una nascencia irregular suele traducirse en:
Estrés hídrico durante el desarrollo vegetativo
Durante el desarrollo vegetativo, el cultivo incrementa rápidamente su superficie foliar y desarrolla su sistema radicular. Es una etapa fundamental porque determina la capacidad futura del girasol para:
Cuando aparece estrés hídrico en esta fase, el crecimiento vegetativo se ralentiza rápidamente.
El déficit de agua provoca:
Según Rinaldi (2001), el estrés hídrico temprano reduce significativamente el área foliar y limita el crecimiento posterior del cultivo.
En campo, esto suele traducirse en:
Aunque el daño no siempre es visible inmediatamente, el potencial de rendimiento ya empieza a vere comprometido.
Estrés hídrico en prefloración: uno de los momentos más críticos
La prefloración, también conocida como fase de botón floral, es uno de los momentos más importantes del ciclo del girasol.
Durante esta etapa, la planta define:
El rendimiento empieza realmente a construirse aquí.
Cuando el cultivo sufre la falta de agua en esta fase:
Connor & Hall (1997) demostraron que el estrés hídrico durante prefloración reduce significativamente el tamaño del capítulo y el potencial de semillas.
Muchas veces todavía no se perciben daños visibles graves, pero:
Gran parte de la pérdida futura de rendimiento ya se ha producido. Por ello, en regadío, esta fase representa uno de los momentos más rentables para asegurar la disponibilidad de agua.
Estrés hídrico durante la floración: la fase más sensible
La floración es la etapa más crítica del cultivo desde el punto de vista hídrico.
Durante esta fase tienen lugar:
Según FAO, el déficit hídrico en floración es el que produce mayores pérdidas de rendimiento en girasol.
En campo, esto suele observarse como:
Además, el contenido graso también puede verse afectado negativamente.
Estrés hídrico durante el llenado de grano
Tras la floración, las semillas empiezan a acumular:
Durante está etapa, la planta necesita mantener activa la fotosíntesis y el transporte de asimilados hacia las semillas.

Cuando falta agua durante el llenado:
Rinaldi (2001) observó reducciones importantes tanto en rendimiento como en calidad bajo estrés hídrico en esta fase.
El cultivo puede completar el ciclo, pero:
Estrés hídrico durante la maduración
Durante la maduración, las necesidades hídricas del girasol disminuyen considerablemente.
La planta ya ha completado la mayor parte de la acumulación de materia seca y entra en fase de secado natural.
El estrés hídrico en esta etapa suele tener un impacto limitado sobre el rendimiento.
En algunos casos puede incluso favorecer:
Siempre que no haya existido estrés severo en las fases anteriores.
Fase | Sensibilidad |
Germinación y emergencia | Media |
Desarrollo vegetativo | Media |
Prefloración | Alta |
Floración | Muy alta |
Llenado de grano | Alta |
Maduración | Baja |
Diferencias entre secano y regadío
El objetivo principal no es evitar completamente el estrés hídrico, ya que no está en nuestras manos, sino:
Minimizar su impacto en las fases críticas.
Por ello, son especialmente importantes:
El manejo del agua permite proteger el cultivo en los momentos más sensibles.
Priorizar el riego en:
Es mucho más eficiente que repartir el agua de forma uniforme durante todo el ciclo.
El girasol es un cultivo resistente, pero su respuesta al estrés hídrico depende completamente del momento en el que se produce la falta de agua.
Comprender como afecta el estrés hídrico en cada etapa permite:
Porque en girasol, muchas veces no importa solo cuánta agua falta … sino cuándo falta.