Agronomía

Cómo afecta el calor extremo al girasol durante la floración

El impacto de las altas temperaturas en el cuajado, el rendimiento y el contenido graso

 

Introducción

El girasol es un cultivo adaptado a condiciones cálidas y con buena tolerancia relativa a la sequía. Sin embargo, existe una gran diferencia entre:

Temperaturas favorables para el desarrollo y situaciones de calor extremo durante las fases críticas del cultivo.

En los últimos años, las olas de calor durante la primavera y verano se han vuelto cada vez más frecuentes en muchas zonas productoras de España, especialmente en:

  • Andalucía.
  • Castilla La Mancha.
  • Y algunas zonas de Castilla y León.

Cuando estas altas temperaturas coinciden con la floración y el inicio del llenado, el impacto sobre el rendimiento puede ser muy importante.

Según estudios recopilados por la FAO, las temperaturas elevadas durante la floración reducen la fecundación y limitan el desarrollo normal del cultivo.

¿Por qué la floración es una fase tan sensible?

La floración es el momento en el que tiene lugar procesos fisiológicos extremadamente delicados como:

  • La emisión de polen.
  • La viabilidad del polen .
  • La fecundación.
  • El cuajado de semillas.

Durante estas fases, la planta necesita mantener un equilibrio muy preciso entre temperatura, disponibilidad de agua y actividad fotosintética. Cuando el calor es excesivo, ese equilibrio se rompe rápidamente.

Connor & Hall (1997) describen la floración como una de las etapas más sensibles al estrés ambiental en girasol.

Para conocer en detalle cómo afecta el calor durante esta fase crítica, consulta nuestro artículo específico sobre calor extremo y floración en girasol

Consulta el siguiente artículo específico

¿Qué se considera calor extremo en girasol?

Aunque depende de la duración y de la humedad disponible, generalmente:

  • Temperaturas superiores a 35º durante la floración.
  • Y especialmente noches muy cálidas empiezan a generar problemas fisiológicos importantes.

El riesgo aumenta mucho cuando coincide a la vez:

  • Altas temperaturas.
  • Viento seco.
  • Baja humedad ambiental.
  • Déficit hídrico.

La combinación de estos factores multiplica el nivel de estrés que soporta la planta.

Principales daños causados por el calor extremo sobre el cultivo

Menor fecundación y cuajado

Uno de los primeros efectos del calor es la reducción de la viabilidad del polen. Cuando la fecundación es incompleta, disminuye el número de semillas formadas y aparecen zonas vacías dentro del capítulo.

En campo, este problema suele manifestarse mediante:

Capítulos parcialmente llenos.

  • Menor número de pipas.
  • Llenado irregular.
Reducción de la actividad fotosintética

Las altas temperaturas provocan el cierre parcial de los estomas para limitar la pérdida de agua por transpiración.

Como consecuencia:

  • Disminuye la entrada de CO
  • Se reduce la fotosíntesis.
  • Baja la producción de asimilados.

Esto limita la energía disponible para el desarrollo floral, el llenado de las semillas y la síntesis de aceite.

 

Problemas de llenado del capítulo

Cuando el calor extremo continúa tras la floración:

  • Disminuye el transporte de nutrientes.
  • Se acelera la maduración.
  • Se limita el llenado de las pipas.

Esto produce:

  • Semillas más pequeñas.
  • Menor peso específico.
  • Peor rendimiento final.
Reducción del contenido graso

Uno de los efectos más importantes, y muchas veces menos visibles, del calor extremo es la disminución del contenido en aceite.

Diversos estudios agronómicos muestran que las temperaturas elevadas durante llenado alteran las síntesis de ácidos y reducen el porcentaje de grasa.

Esto tiene un impacto directo sobre:

  • Calidad industrial.
  • Bonificaciones comerciales.
  • Rentabilidad final.
Necrosis de brácteas: uno de los daños más característicos del calor extremo

 

La necrosis de brácteas es uno de los problemas fisiológicos más frecuentes cuando coinciden:

  • Temperaturas muy elevadas.
  • Baja humedad ambiente.
  • Estrés hídrico.
  • Elevada radiación solar.

En situaciones severas puede afectar al llenado de las flores periféricas y reducir la uniformidad del capítulo.

Puedes ampliar la información en nuestro artículo específico sobre necrosis de brácteas en girasol.

Consulta el siguiente artículo relacionado

La importancia de la posición del capítulo frente al calor

Uno de los mecanismos naturales de defensa del girasol frente al calor extremo es la posición final del capítulo.

Tras la floración, el girasol deja de seguir el movimiento solar y normalmente queda orientado hacia el este y ligeramente inclinado hacia abajo.

Esta característica tiene una enorme importancia agronómica ya que ayuda a reducir la exposición directa a la radiación más intensa de las horas centrales del día y constituye un mecanismo natural de protección frente al calor.

Cuando el capítulo permanece excesivamente expuesto aumentan los riesgos de:

  • Asurado.
  • Necrosis de tejidos.
  • Problemas de llenado.

Descubre más en nuestro artículo sobre la posición del capítulo y su papel frente al estrés térmico.

Consulta el siguiente artículo relacionado

Diferencias entre secano y regadío

En secano

El impacto del calor extremo suele ser mucho mayor porque normalmente coincide con:

  • Déficit hídrico.
  • Baja humedad ambiental.
  • Suelos secos.

La combinación de calor más falta de agua multiplica el estrés fisiológico.

Consecuencias habituales:

  • Capítulos pequeños.
  • Menor cuajado.
  • Reducción importante de rendimiento.

En regadío

El riego permite reducir parcialmente el efecto del calor, ya que:

  • Mejora la transpiración.
  • Ayuda a refrigerar la planta.
  • Mantiene la actividad fisiológica.

Sin embargo:

Temperaturas extremadamente altas pueden seguir afectando, aunque haya agua disponible.

Síntomas visibles en campo

Los daños por calor extremo pueden observarse mediante:

  • Flores secas prematuramente.
  • Capítulos mal llenos.
  • Pipas vacías.
  • Aborto de flores.
  • Zonas marrones en capítulos.
  • Marchitez temporal en horas centrales.

En situaciones severas también pueden aparecer:

  • Asurado.
  • Necrosis de tejidos.

¿Cómo reducir el impacto del calor extremo?

Ajustar la fecha de siembra

Evitar que la floración coincida con los periodos históricamente más cálidos es una de las herramientas agronómicas más eficaces.

Mantener un cultivo equilibrado

Un cultivo bien implantado y con buen desarrollo radicular tolera mucho mejor los episodios de calor

Priorizar el riego justo antes de la floración

En regadío, priorizar el riego justo antes de la floración para asegurar la disponibilidad de agua durante la floración y llenado. Esto es fundamental para limitar daños fisiológicos.

Elegir híbridos adaptados

La tolerancia al estrés hídrico y la capacidad de mantener buen llenado bajo condiciones difíciles son características varietales importantes.

Visita el siguiente enlace y comprueba cuales son los híbridos más adaptados a cada zona de cultivo. 

Consulta el siguiente artículo relacionado

Conclusión

El calor extremo no solo acelera el secado del cultivo, si no que su principal efecto es el fisiológico:

  • Altera la fecundación.
  • Limita el cuajado.
  • Reduce el llenado.
  • Y afecta al contenido graso final.

Además, fenómenos como la necrosis de brácteas son indicadores claros del estrés térmico severo.

Comprender cómo responde el girasol permite interpretar mejor los daños y tomar decisiones de manejo más eficaces en campañas difíciles.

Referencias técnicas

FAO: “Crop response to heat and water stress”.

Conno, D.J.,& Hall, A.J. (1997): “Sunflower physiology and yield formation”.

USDA: “Heat stress and crop physiology”.

Rinaldi, M. (2001): “Irrigation and environmental stress in sunflower”.